Según anuncia De Volkskrant, la televisión neerlandesa tendrá a partir de septiembre de 2010 dos nuevas cadenas: PowNed y WNL. El ministro de Cultura, Ronald Plasterk, ha concedido a cada una dos horas de televisión y nueve de radio a la semana, con el fin de equilibrar un panorama audiovisual a menudo acusado de ser "un bastión de la izquierda". En efecto, WNL (Wakker Nederland, "Países Bajos despiertos") la han fundado periodistas del popular diario conservador De Telegraaf, mientras que PowNed será una cadena de actualidad "tendenciosa y gratuitamente excesiva".
Surgida como consecuencia del sitio web GeenStijl.nl, espera atraer a los telespectadores jóvenes, con un tono "duro, insolente, crítico y con un toque de humor". Los medios audiovisuales públicos neerlandeses, únicos en Europa, estipulan que el tiempo de antena se comparta entre asociaciones (políticas, religiosas o de otro tipo) que en principio representen al menos a 50.000 contribuyentes. De este modo, el tiempo de antena concedido a las dos nuevas cadenas irá en detrimento de la asociación ecológica Llink, que perderá su licencia.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.