Libération, 30 de octubre de 2009

La comparecencia de Jacques Chirac ante un Tribunal Correccional es un hecho histórico en la justicia francesa. En toda la historia del país, sólo dos jefes de Estado se han sometido a juicio: Philippe Pétain, por su colaboración con la Alemania nazi y Luis XVI, durante la Revolución Francesa. El que fuera presidente francés de 1995 a 2007, será juzgado por "abuso de confianza y malversación de fondos públicos", en un caso relativo a 21 empleos ficticios pagados por su gabinete cuando ocupaba la alcaldía de París, de 1977 a 1995.

En contra del consejo del fiscal, que había solicitado un sobreseimiento en septiembre, la jueza de instrucción estimó que los cargos eran suficientes para juzgarle, al volver a ser un ciudadano más en términos legales tras haber estado protegido durante 12 años por la inmunidad presidencial. "Con tranquilidad, la justicia deberá saldar las cuentas de los pequeños y grandes arreglos del chiraquismo con la ilegalidad y el dinero negro", comenta Libération.