El 22 de octubre, la Iglesia de Suecia – a la que pertenecen el 73% de los Suecos – reconoció los matrimonios homosexuales, autorizados por la ley desde el pasado 1 de mayo. La decisión del sínodo de obispos, que también ha aprobado una liturgia específica, llega después de largos años de discusión, tal como señala el periódico Dagens Nyheter. A partir del 1 de noviembre, los pastores que lo deseen podrán celebrar/oficiar matrimonios con validez civil entre personas del mismo sexo en su iglesia. “En la sociedad sueca, las tradiciones tienen relativamente escasa importancia. Lo que cuenta es actuar por el bienestar de las personas”, ha explicado al periódico el arzobispo Anders Wejryd.
El mismo día, el Tribunal Constitucional alemán obligó a una empresa a conceder la pensión de viudedad a una pareja homosexual, estableciendo así que los gays que vivan en unión civil no pueden ser discriminados respecto a las parejas casadas. Una decisión que puede “suponer un cambio fundamental en nuestra sociedad", estima el diario Süddeutsche Zeitung.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.