Escándalo en Polonia ante el que se muestra más bien irónico Süddeutsche Zeitung: durante largos años, la SSB, compañía ferroviaria nacional suiza, ha estado distribuyendo billetes en sobres en cuyo reverso estaba reflejado el mapa terrestre. "Pero el día en el que un polaco miró con detalle dicho mapa, se dió cuenta no solamente de que Polonia no estaba presente, sino de que Europa Central estaba más bien representada como una gran Alemania fronteriza con Rusia". Un mapa que hacía recordar las esferas de influencia de 1939. El polaco fue a quejarse a su embajada en Berna, que intervino. La compañía suiza se defendió argumentando que el globo utilizado para la foto era el de un balón playero de niños "que se compra en cualquier tienda". En cualquier caso, ha retirado los dichosos sobres sin mayor tardanza, excusándose por "esta falta de sensibilidad histórica". Pero había otro país que tampoco estaba presente en el mapa: Suiza.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.