"Promete ser una Feria del Libro divertida", ironiza la prensa alemana la víspera del inicio de la Buchmesse, la feria del libro más importante del mundo, que comienza el 14 de octubre en Francfort. China es el país invitado de honor este año y ya ha causado numerosos quebraderos de cabeza a los organizadores, acusados de ceder a las presiones de censura de Pekín. Según el diario Frankfurter Rundschau, por un lado tendremos a los "emborronadores de tinta fieles al régimen", como Tie Ning, presidenta de la Asociación de Escritores de China, que reina entre 8.920 escritores, niega cualquier forma de censura en su país (donde cada año se prohíben alrededor de 600 libros) y que dirigirá una delegación compuesta por cientos de autores y mil funcionarios y editores.
Por otro lado, asistirán autores disidentes, como Bei Ling, que ha logrado esquivar la cárcel y al que sólo se ha invitado tras la presión de los medios de comunicación alemanes. Su presencia garantizaría "el mejor escenario de debate posible", ya que en él deberían participar "los responsables de la censura y los representantes del gobierno chino, así como sus críticos más acérrimos. De este modo, el mundo podrá escucharles y juzgar".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.