Barack Obama acaba de ser galardonado con el premio Nobel de la paz, pero esta misma mañana el editor político de New Statesman, Mehdi Hasan, no ha expresado tanta admiración por los logros del presidente norteamericano. Tras prometer una ruptura total con la era Bush, Obama, opina Mehdi, "ha seguido los paso de su desafortunado predecesor", especialmente en política exterior. Después de anunciar que acabaría con la guerra de Irak, lo que ha hecho es simplemente desviar tropas, espías y diplomáticos hacia la guerra en Afganistán y hacia operaciones más allá de la frontera de Pakistán.
"Ha dado la aprobación a bombardeos aéreos que han matado más civiles en nueve meses que los que murieron en los bombardeos norteamericanos durante el último año de la administración anterior". Mehdi, en un blog titulado "¿Esto es una broma?", añade que "el culto hacia Obama ha hecho de él una especie de dios, de santo, alguien sobrehumano en el paisaje político global". Ha recibido "un premio de la paz antes de que haya logrado nada por ella".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.