“Victoria histórica de Georges” proclama Ta Nea sobre el Partido socialista griego un día después de celebrarse las elecciones legislativas anticipadas del 4 de octubre. Tras haber logrado un 44% de votos frente al 33% de Nueva Democracia, el partido de índole conservadora del primer ministro saliente, Costas Caramanlis, el Pasok de Yorgos Papandreu ha vuelto a teñir el mapa electoral de verde, su color, el “color de la esperanza”, afirma con entusiasmo el diario de centro-derecha. “Pero no hay tiempo que perder – aconseja Ta Nea – . Ha llegado el momento de emprender reformas: es necesario recuperar la economía, luchar contra la corrupción y regenerar ámbitos como la justicia, la sanidad o la educación. Este hijo de primer ministro tiene una ardua labor por delante”. [Andréas Papandreu, ex-primer ministro y fundador del Pasok].
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.