"La vida es lo más importante. Cuando hay vida, lo segundo más importante es la libertad. Y cuando se da la vida por la libertad, no se puede decir cuál es más importante". Esta cita de Marek Edelman, el último comandante del levantamiento del gueto de Varsovia que falleció el 2 de octubre a los 87 años, "refleja su filosofía de vida: sin concesiones, decididamente honesta, inquebrantable en sus principios", escribe Gazeta Wyborcza, que le dedicó su portada del 3 de octubre. En 1943, en el levantamiento contra las fuerzas alemanas, "animó a la gente en un combate desesperado, no por la vida, pues pocos sobrevivieron, sino por una muerte digna". Tras la guerra, fue cardiólogo, miembro del sindicato Solidaridad y fue arrestado cuando se instauró la ley marcial en 1981. En 1968, recuerda Gazeta Wyborcza, se negó a abandonar el país, pues se consideraba "el guardián de las tumbas de los judíos".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.