En plena tormenta financiera, la Comisión Europea tiene “un plan para domar a los mercados", titula La Tribune. El 20 de octubre, el comisario de Mercado Interior, Michel Barnier, debe presentar un "impresionante paquete legislativo, que se puede asimilarse al equivalente europeo de la ley Dodd-Franck norteamericana". Un arsenal que prevé entre otras cosas criminalizar los abusos de los mercados e impedir la especulación sobre las materias primas."Seis años después de liberalizar los mercados financieros, Europa cambia de camisa", señala el diario económico. Su objetivo es responder a las críticas formuladas contra una excesiva desregulación de los mercados como consecuencia de la directiva relativa a los mercados de instrumentos financieros, que entró en vigor en 2007. Concretamente, esta directiva permite que parte de las transacciones abandonen las bolsas reguladas para trasladarse a operar en plataformas electrónicas que los propios bancos gestionaban, escapando así a la regulación europea.
La Comisión propone crear una nueva categoría en la que se encuadren las negociaciones: las organizaciones de sistemas de negociación ("organized trading facilities", OTF), que están sujetas a requisitos de transparencia. "Pero se mantendrán como infraestructuras privadas y los bancos dispondrán siempre de un poder discrecional sobre la manera en que operarán dichas transacciones", precisa La Tribune. Estas propuestas se han presentado dos días después de que el Parlamento Europeo prohibiese la venta de CDS [credit defaults swaps] soberanos al descubierto. "El Reino Unido, aliado tradicional de los grandes bancos, ha perdido su influencia", constata el diario. Falta conseguir que se adopte esta nueva directiva. "Se anuncia una larga negociación”, advierte La Tribune".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.