Los últimos habitantes de la aldea de Doel, Bélgica, tienen hasta el miércoles 30 de septiembre para dejar sus hogares. Además, existe el riesgo de que puedan ser desalojados por bulldozers. Ubicado en el corazón de los pólders en la orilla oeste del Escalda, Doel ha ido desapareciendo bajo la presión de la expansión del puerto de Amberes, uno de los más grandes de Europa. En la década de los 70, Doel contaba con 1.300 habitantes; hoy, escasamente suman treinta. “[Doel] se convirtió en una ciudad fantasma. Las calles están vacías, sus casas en ruinas y 'graffiteadas'. Todas las tiendas han cerrado sus puertas ", escribe Le Soir. Las pocas personas decididas a permanecer en sus hogares han creado un colectivo para actuar, "Doel 2020", que aboga por conservar el pueblo. A pesar de las quejas y peticiones a los tribunales, la empresa LSO, nuevo propietario del lugar, ha mantenido su llamamiento para abandonar las casas.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.