"Merkel asusta a los mercados", titula Il Sole 24 Ore al día siguiente de "la ducha fría" dada por el portavoz de la canciller "sobre las expectativas de aquellos que piensa que el Consejo Europeo del 23 de octubre podrá significar un avance decisivo en la solución de la deuda soberana en la zona euro". "El sueño según el cual al día siguiente todo estará resuelto no se hará realidad", añadió. En el mismo sentido, el ministro alemán de Finanzas Wolfgang Schäuble declaró que "una solución definitiva durante la cumbre europea es improbable". Estas dos intervenciones, que contrastan con el optimismo mostrado por Angela Merkel y Nicolas Sarkozy en su último encuentro, han provocado una fuerte caída de las bolsas europeas y un nuevo aumento del diferencial entre los bonos alemanes y franceses. Según Il Sole, los mercados han comprendido "la señal lanzada por Alemania: mantiene la presión para que los otros países no relajen sus esfuerzos para consolidar sus finanzas públicas".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.