Negro y amarillo en la portada del periódico Tageszeitung (TAZ): los colores de los conservadores (CDU/CSU) y los liberales (FDP) alemanes, que van a ser los encargados de dirigir el Estado miembro más grande de la UE. Según el rotativo, en una Europa con veintiún gobiernos conservadores y seis socialistas, cabe considerar "que el cambio que se ha producido en Berlín supone también un cambio para Europa”. En primer lugar, el mercado interior: "La idea de que un mercado sin fronteras significa también un mercado laboral que requiere una serie de normas sociales mínimas ha tardado mucho en imponerse. Con el nuevo gobierno alemán, el salario mínimo ya no figura en el orden del día". Las energías alternativas por su parte deben esperar un duro revés: "Finlandia, Reino Unido y Francia se preparan para construir nuevas centrales nucleares. Bélgica tiene intención de reconsiderar su salida de la energía nuclear. A partir de este momento, también Alemania" anticipa el periódico berlinés, a la vista de las jugosas ventajas que están negociando los liberales alemanes para su industria en el mercado de las emisiones. En tercer lugar, la regulación de los mercados financieros: el FDP alemán no muestra el mismo interés que sus homólogos europeos por la consecución de unas normas comunes. Lo único que podría salir reforzado de la nueva coalición son los derechos cívicos: según TAZ, "el FDP pretende luchar contra la manía de archivar los datos personales".
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.