Los checos creen más en el horóscopo que en Dios. No es casualidad que sean los líderes mundiales del ateísmo. A pesar de esto, o quizás por este motivo, Benedicto XVI, “polémico dirigente de los católicos”, según publica el diario Lidové Noviny, ha emprendido estos días un “peregrinaje a un país que carece de confesión”.
Según el diario de Praga, el Papa ha instado a los checos a no olvidar la tradición. La misa del domingo, que atrajo a más de 120.000 personas en Brno, Moravia, fue dedicada a la esperanza, mientras que la del lunes, en Stará Boleslav, estaba principalmente dirigida a los jóvenes. Benedicto XVI rememoró allí la leyenda de San Venceslao, el príncipe checo que se convirtió en el patrón del país. En Praga, Benedicto XVI se reunió con políticos y académicos, a los que advirtió sobre la tentación de anteponer la razón a la fe y a la búsqueda de la verdad, en plena era de la información y de la tecnología. Como recuerdo de su visita, el “Papa de la verdad” – en palabras de Zbyněk Petráček, editorialista del diario Lidové Noviny – recibió diversos obsequios; entre ellos, la reproducción de una cruz de plata que data de la época de la Gran Moravia (siglo IX), momento en el que la fe cristiana comenzaba a extenderse.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.