Frente a la crisis de la zona euro un primer banco austríaco ha decidido reaccionar: El "Erste Bank se prepara para la crisis del euro", titula Die Presse, que explica que su consejero delegado duda de que el final de la crisis esté próximo, incluso si se produce una supresión de la deuda griega del 50%. Por tanto, el banco, muy expuesto en Europa del Este, ha devaluado sus participaciones en Hungría y Rumanía. De esta forma, los 800 millones de euros de beneficios anunciados se convierten en 800 millones de euros de pérdidas. Sus acciones han perdido un 9% el 10 de octubre, y el banco ha anunciado que el reembolso de ayudas estatales anunciadas en 2008 después de la quiebra de Lehman Brothers no llegarán hasta dentro de un año como mínimo. El diario vienés señala que no se trata de Grecia, pero que la mala situación del crédito en Europa del Este, "donde duermen créditos por una suma igual al PIB austríaco", es la que da problemas. Por parte checa, "la bolsa de Praga se ha visto afectada de nuevo por la crisis", titula Hospodářské noviny. El diario económico de la capital checa relata como el hundimiento de Erste Bank, el grupo financiero más grande de Europa central y oriental, ha provocado la caída de varios títulos checos a pesar de los buenos resultados de principios de año.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.