El sentimiento antialemán ha levantado la cabeza de nuevo en Polonia en la carrera hacia las elecciones parlamentarias del 9 de octubre. Jarosłw Kaczyńki, líder del partido conservador en la oposición Ley y Justicia (PiS), ha sugerido – según Gazeta Wyborcza – que "algunas fuerzas oscuras" empujaron la elección de Angela Merkel como canciller alemán.
En su último libro "Polonia y nuestros sueños", el candidato también insinúa que la elección de Merkel como canciller "no fue pura coincidencia". Invitado a clarificar esta declaración por Newsweek Polonia, Kaczyńki contestó que Merkel "sabe a lo que me refiero" y rechazo hacer más comentarios. Presionado otra vez sobre esas insinuaciones el 4 de octubre, el líder conservador contestó al reportero de televisión preguntándole si trabajaba para un medio polaco o alemán.
El parlamentario europeo Michał Kamińki ha dicho al diario de Varsovia que "el ataque contra Merkel puede ser el punto de inflexión de la campaña. El antiguo miembro del PiS y confidente de Kaczyńki, convertido ahora en su enemigo político, cree que "el escándalo de las declaraciones de Kaczyńki hacen pensar sobre si este hombre es el adecuado para luchar por el dinero de Polonia". El editorialista de Gazeta Wyborcza Jarosłw Kurski subraya que "no es la primera vez que Jarosłw Kaczyńki ha jugado la carta del resentimiento antialemán". En 2005, las acusaciones de que el abuelo del entonces candidato y ahora primer ministro Donald Tusk había servido en la Wehrmacht en la Segunda Guerra Mundial allanaron el camino de Lech, el otro de los gemelos Kaczyńki, hacia la presidencia polaca.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.