“Italia, otro juicio doloroso”, titula el Corriere della Sera después de que Moody's bajara el ratio de la deuda italiana de AA2 a A2, con una “perspectiva negativa” que podría llevar a futuros recortes. La decisión de la agencia, justificada por “la vulnerabilidad del país ante posibles desajustes económicos”, viene después de la degradación de Standard&Poor's en septiembre y pone bajo presión a la otra gran agencia, Fitch, para que haga lo mismo.
“¿Por qué los mercados tiene a Italia en su punto de mira y no a España?”, cuya economía real es más débil, se pregunta el director de la publicación italiana en un editorial. “Porque no somos lo sufucientemente creíbles. Nadie quiere invertir en Italia. Nuestra imagen está destrozada” después de la incapacidad del Gobierno para adoptar las medidas presupuestarias requeridas por el BCE. El ministro de Economía Giulio Tremonti, encerrado en una larga batalla con Silvio Berlusconi, ha comentado que España está siendo perdonada porque su débil Gobierno ha fijado la fecha para unas elecciones anticipadas. El Corriere della Sera comparte esta visión: “Este periódico pidió a Berlusconi que hiciera lo mismo que Zapatero: anunciar que él no se volverá a presentar, convocar elecciones, evitar que se hunda todo el centro derecha. No ha habido respuesta”.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.