"¿Y ahora qué?". Al día siguiente del mediatizado desmantelamiento de la "jungla", el campo de refugiados situado en Calais, al norte de Francia, Libération se pregunta sobre el futuro de estos candidatos al exilio británico y sobre la solución a los problemas migratorios. "De momento [la UE] al menos ha armonizado las normas de entrada y de estancia de los extranjeros y de los solicitantes de asilo", escribe el diario francés, que recuerda que la gestión de los inmigrantes se rige por el reglamento denominado "Dublín II" que prevé que los exiliados soliciten asilo en el país al que hayan llegado en Europa. "El flujo de sin papeles en la "jungla" de Calais y también en Lampedusa, en Gibraltar o en otros lugares requiere un plan europeo a gran escala. Es necesario (…) que las naciones del Viejo Continente negocien acuerdos de ayuda mutua (…) y adopten un sistema de asilo. Sólo de este modo podremos quizás poner fin a las indignas 'operaciones de limpieza'" concluye Libération.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.