“Victoria en la puja para abandonar la UE” titula el Daily Express, celebrando con los términos de “gran victoria” el devenir de su cruzada para sacar a Gran Bretaña de la Unión. Según este diario férreamente euroescéptico, durante la conferencia del Partido Conservador que se está celebrando en estos días sus diputados han “decidido celebrar un debate histórico sobre el asunto”. Esto significa que “el Parlamento votará si debe o no convocarse un referéndum acerca de la continuidad de Gran Bretaña como Estado miembro”. El Express señala que, según una reciente encuesta del sitio web Yougov, “la mayoría de los votantes (el 51%) se posicionaría a favor de que Gran Bretaña rompiese definitivamente sus vínculos con Bruselas”. Pero un análisis más preciso de las encuestas revela que un 47%, algo menos de la mayoría, apoyaría la fórmula “Votaría a favor de que Gran Bretaña abandonase la Unión Europea”.
El 2 de octubre, sin embargo, el primer ministro británico David Cameron rechazó las peticiones de un referéndum con las opciones “permanecer/salir” de la UE. Cameron señaló que un voto de la Cámara de los Comunes no alteraría la política de su Gobierno – “sólo se celebrará un referéndum en el caso de que Gran Bretaña firmase un nuevo tratado que transfiriese más soberanía británica a la UE”. Empleando términos muy claros, el primer ministro dijo: “No quiero que Gran Bretaña abandone la Unión Europea”. Sin embargo, el Express argumenta que el “mar de fondo” de los conservadores respecto a una escisión de la UE envía “un descarnado mensaje” a Cameron.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.