Tras haber causado dudas sobre su adhesión al refuerzo del Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF) durante mucho tiempo, Bratislava parece que finalmente dará su voto a favor. El partido Libertad y Solidaridad (SaS, miembro de la coalición en el Gobierno), que se mostró en contra del plan de rescate de Grecia hasta el punto de amenazar la estabilidad de la coalición de centro-derecha liderada por Iveta Radičová, finalmente “ha aceptado la defensa del euro”, titula SME.
Según el acuerdo firmado con Radičová, Eslovaquia aprobará las modificaciones en el FEEF, pero sin participar financieramente en el mismo, un acuerdo calificado por SME de “ingenuo y egoísta“. El refuerzo del FEEF deberá ser aprobado por todos los países de la eurozona. Hasta la fecha, lo han ratificado diez países. Eslovaquia deberá votar el 17 de octubre, la fecha límite que han fijado los dirigentes europeos y el Banco Central Europeo.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.