Lisboa vuelve a despegar en Berlín
Habrá hecho falta recurrir a engendros lingüísticos como “cláusulas pasarela”, “competencias competentes” y “procedimientos de frenado de emergencia”, pero, al final, “el Bundestag ha conseguido conciliar lo irreconciliable”, señala el diario alemán Frankfurter Rundschau, en referencia a la aprobación, el pasado 8 de septiembre en la cámara baja del Parlamento alemán, de la ley que abre camino a la ratificación del Tratado de Lisboa, una condición impuesta por el Tribunal Constitucional germano a finales de junio. De este modo, el Parlamento tendrá voz en la aprobación de las leyes europeas, “sin que Alemania vaya a convertirse por ello en la oveja negra de Europa”. Cumpliendo con el mínimo exigido por el Constitucional, los diputados alemanes han dado “un ejemplo de acción en una Europa bloqueada”, celebra el rotativo germano, favorable al Tratado de Lisboa. El diario señala asimismo que la votación del 8 de septiembre debería de impedir que “los populistas mayores de la CSU (la rama bávara de la CDU de Angela Merkel) utilicen el debate para imprimir un rumbo marcadamente euroescéptico a la política europea de Alemania”. La última etapa antes de la ratificación del Tratado, el paso de la ley por el Bundesrat, la cámara alta del Parlamento, está prevista para mediados de septiembre.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.