Barroso se cree el Moisés de la Unión
"Barroso quisiera ser el Moisés de la UE", titula Mladá Fronta DNES. El periódico recuerda que el presidente saliente de la Comisión, que ha declarado querer "hacer cualquier cosa para salir de la crisis", puede contar con el apoyo de los 27 jefes de estado de la Unión y con el de los eurodiputados de centroderecha. Los eurodiputados de izquierda ya bloquearon su reelección en junio "para dejar patente que el Parlamento no es un títere de la Comisión y con la esperanza de encontrar un candidato alternativo más fuerte".
El problema actual reside en los plazos de la elección, puesto que como subraya este diario de Praga, "nadie sabe como funcionará la Unión a partir de enero". El tratado de Lisboa cambia las reglas del juego y los irlandeses decidirán su suerte en el referéndum del 2 de octubre. El resultado influenciará seguidamente la ratificación por los presidentes polaco y checo. Así pues, es posible que el presidente de la Comisión sea elegido según las reglas actuales, mientras que los comisarios sean designados según las del tratado de Lisboa. "Una cosa es segura : Barroso adora su puesto", concluye MF Dnes, para quien "es muy probable que en los cinco próximos años él siga aún ahí".
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.