Coches quemados: la extrema izquierda acusada
En los últimos meses, el número de coches quemados en Berlín ha aumentado considerablemente. Según el periódico Neue Zürcher Zeitung, que se pregunta sobre los motivos de estos incendios, en lo que va de año el número total de incidentes de este tipo asciende a 85, frente a los 113 registrados en total en 2007. “La policía no va más allá de los mensajes de reivindicación de los que se desprende que a los delincuentes no les gustan los ‘cochazos de lujo’ y disfrutan causando daños a los ‘ricos’.” Gran parte de la izquierda berlinesa considera que los culpables podrían pertenecer a grupúsculos extremistas. ¿Cómo juzgar este tipo de actos? "La simpatía domina […] entre los progres berlineses”, responde el cotidiano suizo. El discurso político del partido de izquierdas (Die Linke) está plagado de ataques contra “los ricos”, mal vistos también en los medios de comunicación. Parece incluso que los conservadores hayan abandonado a los “ricos”, sus principales votantes. “¿Acaso este tono crítico favorece la proliferación de organizaciones activistas? ¿Pretende legitimar el vandalismo?” Estas son las preguntas que cabe plantearse, concluye el periódico NZZ.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.