El largo camino a Copenhague
"CO2, Europa quiere dar el ejemplo", titula el diario belga Le Soir. En diciembre se celebrará en Copenhague la conferencia internacional sobre el cambio climático, durante la cual 190 países deben adoptar un nuevo texto destinado a reemplazar al protocolo de Kyoto. Con el fin de comenzar a preparar la cumbre, los ministros del Ambiente de la UE acaban de reunirse en Are, Suecia, donde han reafirmado el objetivo Europeo de reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero – de 20% y de hasta 30% de aquí al año 2020 – y de asumir el liderazgo de la cumbre. Pero "detrás de su voluntad de dar el ejemplo, los europeos no han resuelto todos sus desacuerdos", subraya Le Soir. Los franceses y los belgas son partidarios de un impuesto sobre el carbono en los productos contaminantes provenientes de los países de fuera de la UE. Los alemanes se oponen. El asunto de la contribución de cada país al esfuerzo financiero tampoco está zanjado. La recta final antes de Copenhague se anuncia como una "carrera de obstáculos", predice el periódico belga.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.
Dos bandos, dos tesis y dos visiones de Francia: dieciocho años después de la masacre de 800.000 tutsis, la función de París sigue suscitando una intensa polémica que cambia según las investigaciones judiciales.