Nada de tocar las cuotas lecheras
"Europa hace caso omiso al grito de los agricultores", titula La Libre Belgique, al día siguiente del rechazo de la Comisión Europea de bajar las cuotas de la producción lechera. Los agricultores, enfrentados a una grave crisis, reclaman desde hace varios meses una congelación e incluso una bajada de las cuotas para detener el descenso de los precios. La Comisión ha propuesto una serie de medidas de ayuda, pero se niega a cambiar el rumbo fijado en 2008 mediante el balance de salud de la Política Agrícola Común. Mariann Fischer Boel, la comisaria europea de Agricultura, ha declarado que para salvar al sector lechero, es necesario consumir sus productos, antes de fustigar a los consumidores que se abalanzan "sobre la Coca-Cola, cuyo precio oscila entre 1 euro y 1,26 euros el litro", aunque sea superior a la leche. "Un argumento (…) que transmite un cierto desasosiego", estima el periódico belga.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.
Dos bandos, dos tesis y dos visiones de Francia: dieciocho años después de la masacre de 800.000 tutsis, la función de París sigue suscitando una intensa polémica que cambia según las investigaciones judiciales.
Los amantes del patrimonio se indignan al ver cómo Grecia desvirtúa sus monumentos antiguos para complacer a los turistas. Sin embargo, hace lo mismo que el resto de Europa.