Homenaje a tres hombres sabios
En The Guardian, Timothy Garton Ash ha escrito un artículo elogiando a tres pensadores europeos que han fallecido este año, Ralf Dahrendorf, Leszek Kolakowski y Bronislaw Geremek. Con su participación política en los años cruciales del levantamiento húngaro (1956), la Primavera de Praga (1968) y la caída del Muro de Berlín (1989), ayudaron a crear la historia europea. “Con ellos”, escribe, “desaparece la última cohorte de europeos que crecieron con los horrores de la Segunda Guerra Mundial”.
Tanto Kolakowski como Geremek crecieron en la Polonia de la guerra. Geremek incluso “fue testigo de la vida y la muerte en el gueto de Varsovia”. Entretanto, el alemán Ralf Dahrendorf, a sus 15 años, participó en un movimiento juvenil de resistencia anti-Nazi. Cada uno de ellos, con las experiencias vividas, expone Garton-Ash, contribuyó a la consecución de la Europa libre en la que vivimos actualmente. Concluye que, puesto que “somos niños que hemos vivido épocas con más suerte” debemos mantener Europa sin el “impulso elemental que procede de la experiencia personal y por ello necesitamos más y mejor historia”. “Una historia de la que seamos conscientes con las experiencias de personas individuales”.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.