Islandia, la deudora de Europa
El ministro holandés de Asuntos Exteriores, Maxime Verhagen “reclama a Islandia el dinero de Icesave”, publica el diario NRC Handelsblad. El vespertino holandés informa de que el Parlamento de Islandia podría desestimar el controvertido acuerdo celebrado el mes pasado entre el Gobierno del citado país, los Países Bajos y el Reino Unido.
“El momento no es nada propicio”, observa el NRC, dado que el 16 de julio el Parlamento islandés votó a favor de las negociaciones de adhesión a la UE. “Islandia podría resultar un socio poco fiable”, señala el diario. “No es de extrañar que Verhagen le haya anunciado a su homólogo Skarphedisson, con poca diplomacia, que no se aprobará la integración de Islandia en la UE bajo ningún concepto si ésta no cumple con sus obligaciones financieras”.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.