La Stasi, un vivero de funcionarios
Hace algunos días, el Financial Times Deutchsland hizo público que 17.000 antiguos miembros de la Stasi, la policía política de Alemania Oriental, trabajan en la función pública alemana. "La indignación es grande. El Estado de derecho de la República Federal, que limpió el Estado de no derecho de la RDA, dejó integrar sus filas a los funcionarios manchados", ironiza Tagesspiegel. "¿Cómo reaccionar? ¿hay que reaccionar?".
El diario berlinés explica que en el tratado de Reunificación firmado en 1990, el legislador, pragmático, decidió que los antiguos miembros de la Stasi podían ser despedidos. Pero dejó esta tarea a los tribunales, y su aplicación ha sido muy diferente en los diversos Lander [Estados federales]. Algunos llevaron a cabo una estricta selección, y otros fueron más flexibles. El Tagesspiegel, de todas maneras, toma partido y recuerda que en la década de los 90 únicamente un cuarto de los ficheros de los servicios secretos fueron abiertos."Actualmente tenemos una visión de conjunto. El trabajo de memoria podría comenzar".
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.