La UE impacienta a los Balcanes
La política europea de palo y zanahoria que lleva a cabo con los Balcanes no contenta a nadie, opina Hido Biscevic, el secretario general del Consejo de Cooperación Regional, una estructura en parte financiada por la UE y encargada del desarrollo de la región. En una entrevista con Volkskrant, este ex redactor-jefe del diario Vjesnik, secretario de Estado y embajador, cree que las "frustraciones de los países de los Balcanes del Oessse te acumulan con los retrasos en los procesos de adhesión". Y la zanahoria pierde atractivo. Biscevic toma el ejemplo de Croacia, cuya adhesión está en suspenso por un conflicto de aguas territoriales con Eslovenia. "Me hubiera gustado que la Comisión Europea trabaje más para que Eslovenia y Croacia lleguen a un acuerdo" , se lamenta el diplomático. La UE permite que un estado miembro se oponga a la adhesión de otro con motivo de una cuestión bilateral. Y así no se hace respetar". Para Biscevic, la cuestión es simple: "Si la UE no provoca más que frustraciones, los responsables políticos [de los Balcanes] se concentrarán en otros temas".
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.