La recuperación del país, unida a la de Fiat
"Fiat se desdobla y empieza de cero", titula La Stampa, al día siguiente de que Luca Cordero di Montezemolo pasara el testigo a John Elkann y éste se convirtiera en líder de la mayor empresa italiana. Según el diario de Turín, el regreso de Fiat al seno de la familia Agnelli coincide con la presentación de un nuevo plan industrial que prevé la separación de la actividad automovilística del resto, así como nuevas alianzas globales. El economista Mario Deaglio estima que dichas alianzas responden a la perspectiva de un "mercado global, con un reducido número de fabricantes cuyo umbral de supervivencia se estima entre 6 y 7 millones de vehículos al año". Esta política está marcada por la reciente compra de Chrysler por parte de Fiat y el acuerdo entre Renault y Daimler. Ante el panorama sombrío, el plan es "contribuir en primer lugar a la puesta a punto de una nueva Italia económica que surgirá de la crisis actual", concluye entusiasta Deaglio.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.