Un impuesto sobre la carne
“La carne no es una necesidad básica, pero la reducción de su consumo sí lo es”, opinan el ex ministro de Economía holandés, Jan Terlouw y Hans Baaij, director de la asociación Varkens in Nood (“cerdos en peligro”). En un artículo publicado en el periódico holandés NRC Handelsblad, ambos defienden la implantación de un impuesto sobre la carne alegando los peligros que implica, tanto para el ecosistema como para la salud un consumo excesivo de dicho producto. Ya en 2007, la oficina de estudios CPB (Central Planning Bureau) consideraba que este tipo de impuesto era posible y recomendaba reducir en dos tercios el consumo de carne en el país (que se estima entorno a 85 kg por holandés al año). Según los autores, que también recuerdan las terribles condiciones en las que viven los animales por su cría intensiva y la utilización de antibióticos, este impuesto permitiría además reducir el déficit presupuestario holandés (calculado entorno a un 4,8% del PIB en 2010). Según sus cálculos, un impuesto de 1 euro por kilo reportaría 1.500 millones de euros al año a las arcas públicas.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.
Dos bandos, dos tesis y dos visiones de Francia: dieciocho años después de la masacre de 800.000 tutsis, la función de París sigue suscitando una intensa polémica que cambia según las investigaciones judiciales.