Páginas en blanco contra leyes oscuras
Para protestar contra el proyecto de ley que trata de reducir la libertad de prensa, tras diarios importantes de Estonia, entre los cuales Postimees, salieron a la luz el 18 de marzo con su portada en blanco; otros tres diarios, con una página en blanco en su interior. Tras su aprobación unánime por parte del gobierno, el proyecto implica, entre otras cosas, que todo periodista se verá obligado a revelar sus fuentes si las autoridades así se lo exigen, que ante su negativa las penas que se le impondrán serían desde una multa hasta el encarcelamiento, y que los editores que publiquen informaciones con intención de perjudicar podrán ser sancionados, como ocurre en el Reino Unido. Mientras que Postimees recuerda que Estonia ocupaba en el año 2009 la sexta posición en cuanto a los países que más respetan la libertad de prensa, el diario Eesti Päevaleht señala que desde hace ya unos años, esa libertad está disminuyendo debido a las leyes que han sido aprobadas recientemente sobre la protección de datos personales y sobre los archivos, o que están siendo examinadas por el Parlamento, como la que obliga a los periodistas a desvelar el nombre de las personas que filtren asuntos que impliquen a responsables públicos.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.