Un informe difícil de digerir
En un momento en que Bélgica y una de sus antiguas colonias, la República Democrática del Congo (RDC), reanudan sus relaciones diplomáticas, un demoledor informe de las Naciones Unidas sobre los abusos cometidos por el ejército de la RDC, amenaza con poner en peligro este proceso de acercamiento, apunta De Morgen. El informe, que debe ser presentado el 18 de marzo al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, deja claro que "miembros del ejército gubernamental, la policía y las agencias de información son responsables de ejecuciones, arrestos arbitrarios, actos de violencia sexual, tortura, trabajos forzados y abusos" y que las autoridades congolesas no hacen nada para cambiar esta situación que se agrava de año en año. El informe se ha conocido poco después que el Rey Alberto II haya manifestado su deseo de desplazarse a la RDC para asistir a las celebraciones del 50 aniversario de su independencia (el 20 de junio) y que el ministerio de Defensa haya también propuesto invitar a militares congoleses para asistir a las celebraciones de la fiesta nacional belga, el 21 de julio.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.