La muerte de un disidente bloquea el acuerdo
Tras la muerte del disidente cubano en huelga de hambre Orlando Zapata el pasado 23 de febrero, las relaciones entre la UE y La Habana están de capa caída, tal y como señala El Mundo. La Presidencia española de la Unión ha intentado "un acuerdo político, comercial y humanitario" con el régimen castrista pero considera que "el ambiente no es ahora propicio". El ministro de Asuntos Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, ha declarado que la Posición Común de 1996 que respalda un transición democrática y en diálogo con los disidentes tampoco será modificada ni eliminada cuando se revise por los ministros de Exteriores en junio. El Mundo también señala la "dura votación en el Parlamento" que condena la muerte de Zapata y la ausencia de progreso democrático. La Habana ha respondido cancelando un encuentro con representantes de la UE en Madrid, concluye el diario.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.