Las cisternas de la discordia
“La crisis comercial se convierte en una crisis política” entre Francia y Estados Unidos, titula Le Figaro, dos días después de la retirada de EADS, la casa matriz de Airbus, y de su socio estadounidense, Northrop Grumman, de la licitación para suministrar aviones cisterna a la Fuerza Aérea de EEUU, un contrato de 36.000 millones de euros. El concurso lo ganó EADS en 2008, pero fue cancelado y, según afirma el consorcio europeo, el Pentágono retomó la adjudicación introduciendo algunas modificaciones para favorecer a Boeing. El presidente francés Nicolas Sarkozy tratará este asunto con su homólogo estadounidense Barack Obama durante su próxima visita a Washington, aunque varios diputados franceses e igualmente la Comisión Europea han calificado la decisión de “proteccionista” y de estar “hecha a medida” para la empresa aeronáutica estadounidense. Una visión compartida por The Wall Street Journal, que asegura que “después de este fiasco, todos los competidores sabrán de ahora en adelante que las reglas” que garantizan la libre competencia en el marco de las compras militares estadounidenses “pueden ser quebrantadas si se ejerce la suficiente presión política”.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.