Austeridad, necesaria pero no suficiente
El plan de austeridad presentado por el Primer ministro portugués José Sócrates, el 8 de marzo, no convence. Este “programa de Estabilidad y Crecimiento” que pretende reducir el déficit público del 8,3% actual al 2,8% del PIB en 2013, debe ser discutido primero en el Parlamento portugués el 25 de marzo, antes de ser “sometido a la Comisión Europea”. Sin embargo, los expertos consultados por Público son escépticos: “El gobierno está jugando con fuego” opina el economista Joao César das Neves, advirtiendo de esta forma que si los mercados internacionales no creen en el plan, “estamos perdidos”. El plan de reducción del gasto público y de privatización de empresas públicas que incluye el congelamiento de los salarios de funcionarios y el retraso en la edad de jubilación de los mismos, “no es suficiente para equilibrar las finanzas públicas”, agrega el economista Alvaro Santos Pereira. Sin embargo, sí que podría ser suficiente para poner al gobierno en dificultades, ya que los sindicatos se preparan para lanzar un movimiento de protesta.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.