Malestar en las filas del ejército alemán
"Todo menos combatir": así titula Die Zeit el informe sobre las turbulencias que afectan a la Bundeswehr, las fuerzas armadas alemanas. Ningún otro ejército europeo permanece tan anclado en la guerra fría. En 1989, 495.000 soldados alemanes realizaron una serie de maniobras a la espera de una Tercera Guerra Mundial en su territorio. Actualmente son la mitad, pero intervienen en todos los puntos cardinales del mundo. La mayoría de sus misiones, como la formación de policías en Yibuti, no son peligrosas. Pero la complejidad de las normas internacionales otorga una función fundamental a los juristas del ejército. Además, tal y como explica Die Zeit, un conflicto generacional está causando estragos entre una vieja guardia de "soldados funcionarios del tiempo de la guerra fría" y los jóvenes oficiales, a menudo "idealistas", "con 15 años de experiencia en intervenciones en el extranjero". Los primeros siguen anclados en la imagen del ejército "que sale del cuartel cuando el bien le llama". Los segundos dirigen una guerra en Afganistán y cada vez soportan menos que no se les entienda en Berlín. El "síndrome de Kunduz", el ataque aéreo en septiembre de 2009 que causó 142 muertos, entre ellos numerosos civiles, ha aumentado este malestar.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.