Hospitales británicos: lugares a evitar
"Impunidad para los altos directivos del servicio de salud británico responsables de uno de los peores escándalos en el que murieron alrededor de 1.200 pacientes”. Así comienza su artículo el Daily Telegraph tras la publicación de un informe sobre las condiciones del hospital de Stafford en el condado de West Midlands. El informe, solicitado tras las quejas recibidas por parte de pacientes, se apoya en las estadísticas que muestran un alarmante índice de mortalidad e indica que “tenían a los pacientes en sábanas sucias” y que eran atendidos por un “personal agresivo”. “Las familias de los pacientes tenían que limpiar los baños y las zonas públicas ellos mismos, mientras que no recibían ni comida ni bebida y, supuestamente, los pacientes bebían de los jarrones”. Ninguno de los ejecutivos que dirigía el establecimiento durante el desastre ha sido condenado. Todos “recibieron su finiquito, cambiaron de trabajo o siguieron en sus puestos”. Incluso su director general recibió “una pensión por un valor de 1,27 millones de libras".
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.