Dos "bufones" en el Parlamento
"Los bufones en Bruselas". La portada de Evenimentul Zilei del 8 de junio subraya el sorprendente resultado de los dos cabezas de la lista nacionalista,Corneliu Vadim Tudor y Gigi Becali, que han conseguido aquello que parecía impensable: ocupar en Bruselas el puesto que se les ha negado en su país en las últimas elecciones legislativas. Tudor, jefe del Partido România Mare, es conocido por haber participado en 2007 en la creación de un grupo extremista en el Parlamento europeo. Becali, patrón del club de fútbol Steaua de Bucarest, escapa de esta manera a un complicado proceso judicial por secuestro: "he rezado al enterarme de la noticia", ha declarado a los periodistas, sin que se haya olvidado de informarse sobre la extensión de su inmunidad como eurodiputado. Por su parte, Tudor invoca a la numerología: "sabía que iba a ganar, porque votamos el 7, estábamos en séptima posición en número de votos, y hemos conseguido el 7,2%".
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.