La Berlinale: muchas lentejuelas, pocos directores
Sin duda alguna que el director de la Berlinale, Dieter Kosslick, ha demostrado nuevamente su sentido del humor al inventar el eslogan "Happy Bärsday" (en alemán, Bär significa oso, emblema del evento). Sin embargo, con el 60 aniversario de la edición del festival de cine en la capital alemana,Tagesspiegel entrega una durísima crítica del "primer lobbista del cine alemán". El periódico berlinés manifiesta con inquietud que entre "la masa o la clase", Kosslick haya optado por la primera. Es verdad que la Berlinale ha crecido y continúa siendo "divertida", pero la otra prioridad, la de volverla más "cosmopolita", no se ha conseguido. "En sus esfuerzos de ser tan profundamente social demócrata y de presentarse como el hombre que aporta la diversión al pueblo por medio del cine, Kosslick ha terminado por crear compartimentos en la Berlinale. Peor aún: al poner la alfombra roja a los pies del cine alemán (directores desconocidos con futuro incierto), la ha vuelto provinciana". Tagesspiegel estima que el director de la Berlinale debería más bien intentar atraer a los grandes del cine y competir con Cannes y en vez de tratar al concurso oficial como la cenicienta del festival.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.