El TGV da marcha atrás
"La SNCF se plantea cortar el servicio de los trenes de alta velocidad TGV en 2011”, titula Les Echos. Lastrada por la caída de sus beneficios, la Sociedad Nacional de ferrocarriles (SNCF), una de las principales empresas públicas francesas, se verá obligada a reducir la frecuencia de ciertos trayectos, incluso, llegado el caso, suprimirlos. Esta medida afectará sobre todo a las líneas que unen ciertas regiones sin pasar por París, como Lille-Estrasburgo o Burdeos-Estrasburgo. Según el diario económico, uno de cada cinco trenes de alta velocidad pierde dinero. “La época dorada del TVG ha llegado a su fin”, comenta en sus páginas Les Echos, que achaca la situación a la crisis y al aumento de las tarifas de peaje que la SNCF paga por utilizar la red ferroviaria. La SNFC se ha apresurado en desmentir que pretenda suprimir algunas líneas o que vaya a reducir el servicio en 2010, pero no ha descartado formalmente que se pueda llegar a esa situación “a largo plazo”.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.