El virus del pánico se extiende
Si en Francia las autoridades han declarado el final de la epidemia de gripe A (H1N1), en Rumanía la polémica sobre la vacunación se agudiza, resalta Romania Libera. Después de haber ignorado el asunto durante semanas, los rumanos se han precipitado a los hospitales y centros de vacunación movidos por el pánico, al tiempo que los médicos generalistas recomiendan a los pacientes consumir “productos que refuercen el sistema inmunitario: salchichón picante, ajo, aguardiente…”. Y eso que, hasta ahora, el virus no ha provocado más que un centenar de víctimas, entre las que se cuenta el actor Toni Tecuceanu, de 37 años. El 15 de enero, añade el periódico, “varias asociaciones deben emplazar judicialmente al secretario de Estado de Sanidad”, a quien reprochan dos disposiciones controvertidas: el despido de médicos que se negaron a ser vacunados y la vacunación obligatoria de niños, incluso sin acuerdo parental.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.