Los coches caros no se salvan de la quema
En Berlín, todas las noches arden coches. Este año van ya 267, informa Frankfurter Rundschau. Mientras que la prensa sensacionalista la emprende contra esos "puñeteros incendiarios anarquistas " que "aterrorizan" a los propietarios de coches Mercedes, BMW o Porsche en los barrios de reciente ascensión burguesa, como Friederichshain, Kreuzberg, Belín-Mitte y Pankow, la policía se muestra incapaz de encontrar una estrategia para controlarlos.
Según los servicios de información, los responsables de estos actos vandálicos provienen de sectores de la izquierda autónoma y, según explica el periódico, se ensañan con los signos exteriores de riqueza de los nuevos habitantes, considerados responsables de la expulsión de los artistas y estudiantes que antes habitaban en estos barrios populares, ahora de moda. Frente a este fenómeno, FR contrapone el ejemplo de Hamburgo, donde los artistas han logrado que el Senado de la ciudad se decida a comprar un barrio amenazado por un gran proyecto inmobiliario y renovarlo con su colaboración.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.