Revolución de terciopelo: ¡por aquí!
Los ciudadanos de Praga que fueron a depositar una vela en recuerdo del fin del régimen comunista tal vez sólo vieran velas... Sin embargo, la placa de bronce instalada en la avenida Nacional para conmemorar la Revolución de Terciopelo de 1989 ha experimentado una transformación poco después de las ceremonias oficiales del pasado 17 de noviembre. Las manos que simbolizan la victoria del pueblo han quedado rodeadas por otros dos grupos de manos que sitúan el tema de “noviembre de 1989” dentro de una secuencia cronológica. Por un lado, la ocupación hitleriana de noviembre de 1939, con los saludos nazis; y por el otro, el recuerdo de 1989 veinte años después: varios dedos con posición de burla u ofensa.

Roman Týc, miembro del colectivo Ztohoven y autor de esta escultura bautizada “Nada que celebrar”, explica su gesta en la página web del semanario Týden. “Los checos levantaron el brazo durante la ocupación alemana y lo siguen haciendo hasta el día de hoy. El gesto de la victoria de 1989 no parece ya pertinente, e incluso el antiguo primer ministro Mirek Topolánec [en una sesión del Parlamento] o Karel Gott [un cantante pop que no ha tomado nunca distancia respecto al régimen comunista] han hecho cortes de manga públicos”.
Foto: Karel Šanda/Tyden.cz
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.