Irlanda paga cara la "mano de Dios"
Nicolas Sarkozy ha dicho que “lamenta” lo ocurrido, el diario Le Figaro lo considera un “asunto de Estado”, y el diario Libération ilustra alegremente toda la edición del viernes con fotos de las manos. El escándalo sobre el partido de clasificación a la Copa del Mundo que se disputó el miércoles por la noche, en el que Francia eliminó a Irlanda gracias a que Thierry Henry hiciera trampa controlando el balón con la mano, parece dispuesto a seguir creciendo.
El Irish Independent abría su edición de esta mañana con la noticia de que la FAI, la asociación irlandesa de fútbol, le ha pedido a la FIFA que se vuelva a jugar el partido, con el respaldo de Taoiseach Brian Cowen, y los ministros están desesperados por tratar de recuperar la autoridad moral del gobierno, que no es nada popular. Un poco más tarde, una FIFA engreída desestimó la petición de la FAI y respaldó al acosado árbitro sueco, quien, al contrario que el resto del planeta, no logró ver la artimaña de Henry. Mientras tanto, cual una hermosa hipérbole, la portada del Irish Independent culpa de la tragedia económica irlandesa a la estrella del Barcelona, Henry. “El hecho de que la FIFA consienta que el capitán de la selección francesa haya hecho trampas le ha podido costar a nuestro querido país miles de millones en términos económicos, lamenta con rabia el diario irlandés.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.