Pagar más por conducir
El gobierno neerlandés cree haber encontrado "el arma contra el monstruo de los atascos", destaca De Volkskrant. Un proyecto de ley prevé la creación de un impuesto por cada kilómetro recorrido por los automovilistas, que se implantará progresivamente a partir de 2012, hasta llegar a los 6,7 céntimos de euro por kilómetro en 2018. Mediante un dispositivo GPS instalado en cada vehículo, se registrará el lugar, la hora y el número de kilómetros recorridos. Camiel Eurlings, ministro de Transporte, asegura que la medida permitirá "volver a registrar en 2020 el mismo nivel de atascos que en 1992". Además, el gobierno prevé una disminución de 3 millones de toneladas de emisiones de CO2 en 2020 y del 7% en el número de víctimas mortales de accidentes en la carretera. El diario de Ámsterdam precisa que los conductores no tendrán que temer por la protección de su vida privada: la oficina que recibe los datos transferidos por los GPS "únicamente conocerá el número de kilómetros recorridos y los costes que representa", no el lugar por donde circularán los conductores.
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.