¿Otro mayo del 68?
El escritor británico Anfrew Hussey, instalado en París, vuelve sobre el eterno tema, aunque con una visión novedosa, centrándose en el "improbable cabecilla de esta nueva revuelta popular"- Olivier Besancenot, líder del NPA (Nuevo Partido Anti-Capitalista). Su impacto en las elecciones europeas, en las que participa, debería ser un casi insignificante 4,5% de los votos. Como fenómeno cultural, de cualquier modo, atrae a conocidos seguidores, como el futbolista Franck Ribéry, o el director de cine Ken Loach. Pero sobretodo atrae a los jóvenes, pues un 40% de ellos lo consideran su opción política favorita. Ago así como una "revolución cultural", el NPA, afirma un militante "comprende mejor a esta generación.(...) saben que nunca disfrutaremos de buenos puestos de trabajo "El NPA puede que no cambie el mundo", concluye Hussey, "pero parece estar cambiando la sociedad francesa".
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.
Dos bandos, dos tesis y dos visiones de Francia: dieciocho años después de la masacre de 800.000 tutsis, la función de París sigue suscitando una intensa polémica que cambia según las investigaciones judiciales.
Los amantes del patrimonio se indignan al ver cómo Grecia desvirtúa sus monumentos antiguos para complacer a los turistas. Sin embargo, hace lo mismo que el resto de Europa.