Los alumnos franceses, pagados por ir a clase
Entre el palo y la zanahoria, el gobierno francés ha elegido la zanahoria. Pero no cualquiera. Desde el 5 de octubre, tres colegios profesionales de la periferia parisina pondrán a prueba un sistema de incentivos para luchar contra el absentismo de los alumnos. Y esto se traduce en un cantidad de 2.000 euros por clase si los alumnos asisten con regularidad, que podrá llegar a 10.000 euros a finales del curso, que será utilizada para comprar material informático, ir de viaje de estudios, etc. La noticia ha escandalizado a los padres de los alumnos y a los sindicatos de enseñanza, informa Libération. Una reacción justificada, según el diario francés, que denuncia una medida que "afecta a viejos principios republicanos según los cuales la escuela y el saber no son una mercancía para comerciar".
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.