Viena, capital bananera
A pesar de tener cara de buena alumna, Austria ocupa la duodécima posición en la clasificación mundial de la corrupción establecida por Transparency International. Die Presse exige a la clase política que reflexione y se pregunte si la república alpina no es más bien una república bananera. El último informe de la ONG que lucha contra la corrupción critica los estrechos vínculos entre el mundo político y el sector bancario de Austria. De hecho, los órganos de control, como la autoridad de los mercados financieros (FMA), los designan los políticos.
"Este ataque no podría haberse producido en un mejor momento. Justo el pasado martes, el Consejo de ministros volvió a designar al mismo jefe de la FMA", señala el diario vienés, que estima que "las afirmaciones de Transparency International no sorprenderán a muchos austriacos. Desde hace décadas el país está tan dividido en dos bloques bancarios, el rojo y el negro [haciendo referencia a los colores de los dos principales partidos políticos], que una persona ni siquiera puede esperar dedicarse a limpiar los servicios si no posee el carnet del partido correcto. No obstante, resulta más que vergonzoso que los cazadores internacionales de la corrupción señalen esta realidad".
Los jóvenes lituanos emprenden el mismo camino que sus antepasados, el de la emigración. Empujados por la crisis y el paro, decenas de miles abandonan el país en busca de una vida mejor. Sus principales destinos son las islas británicas y Escandinavia, precisa el semanario Veidas.
La reunión del Eurogrupo no ha servido para espantar el fantasma de la bancarrota griega. Aunque sobre Atenas recae gran parte de la responsabilidad de la crisis, la UE y sus socios también deberían cargar con la que les corresponde. Su mensaje confuso y la ausencia de una estrategia han convertido un problema que podría haberse solucionado en un verdadero caos, considera La Stampa.
Atenas se enfrenta a la disyuntiva de aceptar nuevas medidas de austeridad o correr el riesgo de salir de la eurozona el mismo día en el que se reúne el Eurogrupo. El diario To Vima lamenta que los políticos locales no hayan sabido evitar esta situación.