Al comienzo del año nuevo, los franceses tienen por costumbre desear a todos "Feliz año y mucha salud". En el 2010, la Unión Europea necesitará un buen médico para tener un buen año, ya que muestra numerosos síntomas de cansancio y fiebre:
- “No podemos esperar que la recesión se acabe tan pronto”, advirtió la canciller Angela Merkel en su mensaje de fin de año. Seguiremos oyendo hablar de desempleo, de un descenso en el nivel de vida y de falta de confianza en el futuro. Grecia intentará conjurar el riesgo de la quiebra, mientras que Irlanda, España o Letonia intentarán frenar la espiral de la crisis. Incluso el futuro de la moneda única podría estar en juego si la situación se agrava.
- El envío a Afganistán de soldados holandeses, franceses, y sobre todo alemanes y británicos, se está convirtiendo en un tema incómodo entre la opinión pública y comienza a debilitar a los gobiernos.
- Las elecciones en el Reino Unido podrían poner al mando del país al Partido conservador de David Cameron, en el que los opositores a Europa parecen tener cada vez mayor influencia. Los escrutinios checo y polaco también determinarán la relación de poder entre los pro-europeos y los euroescépticos, y todos tendrán una influencia decisiva en el equilibrio político de la UE.
- Las elecciones en Hungría y Eslovaquia amenazan con aumentar las tensiones entre ambos países. Los extremistas de derechas del Jobbik, en pleno ascenso en Budapest, y el Partido nacional eslovaco, que querrá conservar su posición en el gobierno, van a jugar la carta nacionalista con respecto al futuro de la minoría húngara en Eslovaquia.
- La inmigración y las cuestiones sobre la posición del Islam en Europa seguirán alimentando tensiones sociales y políticas inspiradas del debate sobre la identidad nacional en Francia, pero también gracias a la campaña para las elecciones de 2011 en Países Bajos, donde el Partido de la libertad del populista Geert Wilders espera ganar, y a las regionales en Italia, donde la Liga Norte intentará fortalecer sus bastiones.
Paradójicamente, la remisión podría venir de los fracasos de 2009. La laboriosa entrada en vigor del tratado de Lisboa el 1 de diciembre deberá convertirse en la ocasión para encontrar un modo de funcionamiento estable y duradero entre las diferentes instancias. Los primeros pasos del austero presidente del Consejo, Herman Van Rompuy, son alentadores, ya que, ante todo, desea simplificar y hacer más accesible el trabajo de la UE.
Tras su fracaso en la cumbre de Copenhague, en la que no pudo hacerse oír frente a Estados Unidos y China, Europa debe unirse para proponer y desarrollar en conjunto un modelo económico y tecnológico que responda al doble desafío del cambio climático y de la crisis. Tras comprobar que no tienen peso alguno sin una voluntad común, los Veintisiete no pueden hacer otra cosa si quieren pasarse el año, o la década, gozando de buena salud.
Mientras tanto, los periodistas y traductores de Presseurop les deseamos a nuestros lectores en los diez idiomas un feliz año 2010. E.M.
El jefe de la coalición de la izquierda radical Syriza, vencedor en las elecciones del 6 de mayo, es la figura ascendente de la política griega. A tres semanas de las elecciones legislativas del 17 de junio, su programa, que oscila entre el pragmatismo y la lucha de clases, preocupa a muchas capitales europeas.
Las tribulaciones económicas de Europa nos han obligado a intentar comprender el mundo secreto de las finanzas globales. Pero ahora que prestamos más atención a los intereses de los bonos y a los mecanismos de estabilidad, nos ha quedado claro que los expertos, desde lo alto de la cumbre del Olimpo, tampoco saben qué está ocurriendo.
La organización de la edición de 2012 de la gran fiesta musical en Azerbaiyán, país que dista de ser una democracia modelo, suscita reservas en Europa. Y son muchos los que denuncian la benevolencia mostrada hacia el régimen de Bakú.