Stefan Kornelius
Nacido en 1965, Stefan Kornelius es responsable de la sección internacional del periódico alemán Süddeutsche Zeitung desde el año 2000. Con estudios en ciencias políticas, historia y derecho público, realizados en Bonn y en Londres, se formó posteriormente en la gran escuela de periodismo "Henri-Nannen". Comenzó su experiencia periodística trabajando para la revista Stern, la BBC y Süddeutsche Zeitung durante algunos años, para convertirse posteriormente en corresponsal de la SZ en Bonn, Washington y Berlín. Actualmente vive cerca de Munich.
Hasta ahora, apenas había discusiones ideológicas en Europa, por la falta de una auténtica cultura de debate. Con un presidente francés y una canciller alemana políticamente opuestos, la UE podría aprender a discutir y a volver a suscitar el interés de los ciudadanos.
Angela Merkel no tendrá una tarea fácil. Durante el Consejo europeo del 28 de octubre, su voluntad de castigar a los Estados deficitarios será combatida por la mayoría de sus homólogos. Sin embargo, asumir este papel de madre estricta es necesario, asegura el rotativo alemán Süddeutsche Zeitung.
Les guste o no a los Veintisiete, que se encuentran reunidos estos días en Bruselas para discutir, entre otras cosas, sobre la ayuda que se va a aportar a Grecia, la canciller alemana impone disciplina en el seno de la Unión. Según ella, no sólo están en juego los intereses alemanes, sino también la Unión tal y como la hemos conocido hasta ahora.
Tras el bombardeo de dos camiones cisterna en el norte de Afganistán bajo el mando de la OTAN solicitado por la Bundeswehr en el que murieron cerca de cien personas, el ejército alemán se ha convertido en el blanco de las críticas de sus aliados europeos. El Süddeutsche Zeitung afirma que se trata de unos reproches prematuros y peligrosos y celebra que por fin entre a debate la guerra en la campaña electoral.
El Parlamento europeo es la única institución supranacional en el mundo que se elige democráticamente. Sin embargo, a falta de un verdadero debate sobre el sentido de su existencia, los ciudadanos lo consideran como un asunto de las élites.